Recaudación de fondos

Pensando en cuán equivocadas están muchas tradiciones que vemos naturales me detengo en el punto:

¿Por qué celebramos el cumpleaños el día en que nos dieron a luz? Me parece pura conveniencia, facilismo y vagancia.

Se supone que un cumpleaños celebra el inicio de la vida. ¿Acaso no empezamos a vivir en cuanto somos concebidos?

24 años y nunca he celebrado el día correspondiente.

Por eso traigo una nueva propuesta. Pensaba publicarlo en Kickstarter pero no puedo crear proyecto desde Cuba.

DISPOSITIVO QUE MIDE CON EXACTITUD DE UN DÍA CUANDO UNA MUJER COMIENZA A ESTAR EMBARAZADA

Espero haber hecho el mundo un lugar mejor para el 2017

Cordialmente

Trovador

Sexo, sin boda

No doctor, aleje de mí esa vacuna contra el azar.

No pienso tomarme esas pastillas para no soñar.

Debo cumplir con mi pacto entre caballeros y como los buenos borrachos que de madrugada vuelven al hogar, tomarme ese último whisky al strike para dormir con un zapato puesto.

Sólo cumplo años los años bisiestos que acaban en dos 
Gasto más que gano, vivo con lo puesto menos un botón, 
No tengo costumbre de guardar la ropa si voy a nadar, 
Nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar, 
Vendí por amores y no por dinero mi alma a Belcebú 
Y de las dos majas de Goya prefiero la misma que tú. 

¿Qué voy a hacerle yo, 
Si me gusta el whisky sin soda, 
El sexo sin boda, 
Las penas con pan? 
¿Qué voy a hacerle yo, 
Si el amor me gusta sin celos, 
La muerte sin duelo, 
Eva con Adán?

Opino con sade que al deseo los frenos le sientan fatal, 
Nunca entiendo el móvil del crimen, a menos que sea pasional; 
Si estrené algún himen, si rompí algún plato en mi mocedad, 
Hoy, ya retirado, sólo robo y mato por necesidad. 
Siempre que la muerte viene tras mi pista me escapo por pies, 
Hay que estar al loro si eres trapecista y saltas sin red.

Nostalgia de estar lejos de casa

En tiempos tan emocionantes como estos se revuelven las viejas melancolías de aquellos que partieron hace mucho y ven una puerta de vuelta a las calles donde mataperreaban, jugaban al comefango, hacían tirachícharos o criaban curieles y palomas.

Rosalía de Castro nos recuerda ese sentimiento cuando le escribía a su madre Galicia con la nostalgia que caracterizaba su pluma.

En los ecos del órgano o en el rumor del viento

En los ecos del órgano o en el rumor del viento,
en el fulgor de un astro o en la gota de lluvia,
te adivinaba en todo y en todo te buscaba,
sin encontrarte nunca.

Quizá después te ha hallado, te ha hallado y ha perdido
otra vez, de la vida en la batalla ruda,
ya que sigue buscándote y te adivina en todo,
sin encontrarme nunca.

Pero sabe que existes y no eres vano sueño,
hermosura sin nombre, pero perfecta y única;
por eso vive triste, porque te busca siempre,
sin encontrarte nunca.

Las pequeñeces que hacen nuestro día a día

Las cosas que creemos insignificantes y nos suceden todos los días son los ladrillos que nos forman la personalidad y definen quienes somos.

Ya lo decía Serrat:

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,

que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

La felicidad es la ruina de los poetas

Qué difícil se hace escribir cuando no se encuentran las penas. ¿Musaaaaas? Vengan corriendo que espanto las alegrías.

Ya lo decían los heavy metaleros de los 80: “Sentado en tu mansión con 3 autos en el garaje y todo lo que puedes desear en tu manos ¿cómo vas a componer el próximo himno de una generación?”. No creo que se pueda decir de mejor forma.

Por eso me gusta más pensar en Bob Dylan o Feliú . Pudieron tener todo pero su música los mantenía en la humildad.

Yo mientras tanto sigo tratando de escribir algo digno de leer.

Los normales

Felices los normales, esos seres extraños,
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores, Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

Roberto Fernández Retamar

Creo que se le ovidó hablar de los dormilones.

Esta boca es mía

Más vale que no tengas que elegir entre el olvido y la memoria, entre la nieve y el sudor. Será mejor que aprendas a vivir sobre la línea divisoria que va del tedio a la pasión. No dejes que te impidan galopar ni los ladridos de los perros ni la quijada de un Caín. Que no te el insomnio por contar las gaviotas del destierro, las amapolas de París.

Te engañas si me quieres confundir. Esta canción desesperada no tiene orgullo ni moral. Se trata sólo de poder dormir sin discutir con la almohada dónde está el bien, dónde está el mal.

La guerra que se acerca estallará mañana lunes por la tarde y tú en el cine sin saber quién es el malo mientras la ciudad se llena de árboles que arden y el cielo aprende a envejecer.

Y sal ahí a defender el pan y la alegría. Y sal ahí para que sepan que esta boca es mía.

Joaquín Sabina

Finalizando

“Cuentan que cuando un silencio aparecía entre dos era que pasaba un ángel que les robaba la voz”.

Supe que era ella cuando todo quedó en silencio y me dijo: “Pasó un ángel”.

“… pasa un ángel, se hace leyenda y se convierte en amor”.

Urgente!

Si hay algún físico cerca necesito respuestas urgentes.

¿Cuánto habría que aumentar la órbita de la Tierra alrededor del Sol para que el tiempo nos parezca más?

Es que necesito un año con más días, o mejor aún, un día con más horas.

¿Cuánto me puede costar un proyecto como este?

Esperando de su colaboración

Eros